El acto de regalar es una práctica social profundamente arraigada que suscita emociones positivas y fomenta la reciprocidad. Al ofrecer un regalo de cortesía a la llegada, los hoteles aprovechan el principio psicológico de la reciprocidad, donde los huéspedes se sienten compelidos a devolver el gesto a través de la lealtad y reseñas positivas. Además, el acto de recibir un regalo despierta sentimientos de gratitud y aprecio, preparando el escenario para una experiencia positiva para el huésped desde su llegada.